martes, 28 de julio de 2009

Una obra con problemas





Hace dos años se inició en Penonomé la ampliación del alcantarillado de esa ciudad que debía solucionar el problema de contaminación existente en el río Zaratí, a donde van a dar las aguas negras de la población, no obstante, a pesar de que la obra fue terminada y entregada al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) el año pasado, el nuevo sistema no está funcionando.
La solución al problema de contaminación del río Zaratí se debió dar hace más de un año cuando culminó la construcción del proyecto de ampliación del alcantarillado de Las Mendozas, obra esta que llevó a cabo la empresa Servicios de Mantenimiento y Construcción (Sermaco S.A.).
Sin embargo, el problema no termina con la contaminación del río, pues hay unas cien familias de El Chorrillo, El Higuerón, Brisas del Zaratí, El Bajito y Las Mendozas que tienen que vivir a diario con la fetidez proveniente de las quebradas por donde corren libremente las aguas negras.
La obra de ampliación del alcantarillado de Penonomé, que le costó al Estado casi 800 mil dólares y cuyo dinero provino del Fondo Fiduciario para el Desarrollo, más que dar soluciones ha ocasionado problemas a los sectores aledaños, ya que su construcción dañó las calles de Brisas de Zaratí, El Bajito y Las Mendozas.
Vecinos piden ayuda
Eligio Ortega, residente en El Higuerón, ya no sabe qué hacer para que las autoridades atiendan sus reclamos. Su vivienda está ubicada muy cerca de una de las quebradas donde son depositadas las aguas negras que salen del centro de la ciudad.
"Estamos pasando páramos por la pestilencia que tenemos aquí, además se ha desatado una ola de mosquitos que pensamos que salen de esas quebradas contaminadas. Los niños son los más afectados porque sufren dolores de estómago y de cabeza", dijo Ortega.
Según el morador afectado, todas las aguas negras del pueblo son depositadas en una alcantarilla ubicada cerca del sector conocido como Andorra de donde circulan hacia las quebradas que recorren los sectores afectados y van a parar al río Zaratí, cerca del balneario Las Mendozas.
Sermaco entregó la obra
Consultado sobre el estatus del proyecto de ampliación del alcantarillado de Penonomé, Clímaco Pinilla, jefe de Proyectos de la compañía Sermaco S.A., señaló que la obra fue entregada desde el año pasado al Idaan.
Informó que al principio tuvieron algunos inconvenientes, lo cual retrasó la entrega del proyecto, pero aseguró que los trabajos fueron terminados en su totalidad.
Añadió que lo único que estaba pendiente era la conexión de electricidad, trámite que debía cumplir el Idaan para comenzar a hacer las pruebas de bombeo.
Pinilla recordó que el proyecto todavía está en garantía, y que la empresa ya ha hecho algunos acuerdos para la reparación de las calles.
Según el representante de Sermaco S.A., se supone que antes del Carnaval el Idaan debía comenzar a hacer los trabajos de conexión individual a cada familia.
Penonomé necesita un nuevo alcantarillado
Aunque las quejas de los residentes de Penonomé han llegado a las autoridades del Idaan , funcionarios de esa entidad señalan que la responsabilidad de esa obra está bajo la supervisión de la oficina nacional de inspección de esa institución.
Marco Rodríguez, director nacional de inspección del Idaan, manifestó que el proyecto de ampliación del alcantarillado de Penonomé hacia Las Mendozas está casi terminado, no obstante el mismo no resolverá el problema de las aguas negras de la ciudad porque el alcantarillado viejo ha colapsado.
Confirmó que la empresa Sermaco S.A. ya ha entregado la obra, pero que falta hacer algunas pruebas en la planta de bombeo, pero, aún no tienen una fecha para poner a funcionar el proyecto destinado a sanear el río Zaratí.
Actualmente las autoridades están evaluando el presupuesto del Idaan para ver cómo pueden solucionar el problema del alcantarillado de Penonomé, ya que el mismo no acepta mejoras sino una reconstrucción total.
Rodríguez advirtió que ante cualquier situación de emergencia la ciudadanía debe dirigirse a la oficina del área operativa de Penonomé para atender derrames o daños.

Contaminación del Zaratí


la contaminación de los ríos de Coclé




La calidad de las aguas de los ríos Grande, Zaratí, Coclé del Sur, Antón, Farallón y Chico, de la provincia de Coclé, sufre un deterioro gradual provocado principalmente por las actividades agrícolas e industriales, según se desprende de las pruebas que hizo el Laboratorio de Calidad Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) entre 2004 y 2005.
Jorge Carrera, director regional de la Anam, confirmó que las aguas de estos ríos fueron sometidas a estudios físicoquímicos y microbiológicos que comprobaron la presencia de sustancias contaminantes.
El estudio, denominado Segundo Informe de Monitoreo de la Calidad del Agua (2004-2005) de la Anam, destaca que se registró un incremento de la carga orgánica (bacterias coliformes fecales y totales) y un descenso de la concentración de oxígeno, producido por el vertido directo de aguas residuales.
Aunque el informe no abordó como causa de contaminación la extracción de material pétreo, los miembros de la comunidades advierten que esta actividad también merma la calidad de las aguas, sobre todo cuando se utilizan camiones y retroexcavadoras que ingresan a los ríos para sacar cascajo y arena.
Según los vecinos del río Grande, eso fue lo que sucedió en agosto del año pasado cuando las autoridades del Ministerio de Comercio e Industrias y de la Anam autorizaron la extracción de cascajo para "enderezar el cauce" y evitar que las corrientes socavaran las bases del puente que cruza la vía Interamericana.
En esa ocasión la actividad se paralizó tras las protestas de los residentes, preocupados por la turbiedad de las aguas.
Otro punto de contaminación que aún no se mide a profundidad tiene que ver con el uso de los agroquímicos, que en la mayoría de los casos van a parar a las fuentes de aguas arrastrados por las lluvias.
PLAN DE ACCIÓN
El director regional de la Anam dijo que tras conocer el resultado del análisis, los funcionarios de la entidad inspeccionarán los proyectos de cría de puercos y aves que se ubican en la cuenca media del río Zaratí.
De igual forma le darán seguimiento a las actividades ganaderas y agrícolas que se desarrollan en la zona baja del río Coclé del Sur, en el Zaratí y el río Chico de Natá.
Para profundizar en el tema de la pureza, la Autoridad Nacional del Ambiente estableció un Índice de Calidad del Agua (ICA) que indica el grado de contaminación que presenta.
Según esta medición, los ríos con un ICA cercano a 0% se consideran altamente contaminados y aquellos que presenten un porcentaje próximo a 100% tienen una excelente calidad.
Según las pruebas del Laboratorio de Calidad Ambiental de la Anam, en general los ríos de la provincia alcanzaron un 56.99%, lo que indica que sus aguas deben ser sometidas a tratamientos descontaminantes antes de destinarlas al abastecimiento público.
No obstante, estas aguas se consideran aceptables para el uso recreativo, la vida acuática, la pesca y pueden ser utilizadas en actividades relacionada a la industria y la agricultura sin un tratamiento previo.
La medición del ICA se realiza dos veces al año en los afluentes ubicados en Bajo Grande, Piedras Amarillas, Puerto Posada, Toza, en el área de la toma de agua del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales en Natá, en los cañaverales de la Compañía Azucarera La Estrella, Caimito, en el balneario Las Mendozas y en los pantanos de Antón, entre otros puntos.